Sin Título (aún)
No me miras…
No importa.
No me hablas…
Tampoco importa.
Me abrazas…
Comienza a importarme.
Me besas…
Te beso.
Y pienso…
¿Te importará?
No te voy a hablar de trabajo, religión o política. Sólo debes tomar tu taza de café o una cerveza en lata, el sanguchito de jamón con palta o los doritos de queso, sentarte frente al PC, colocar música, relajarte, sacarte los zapatos o zapatillas y no pensar en lo que hiciste o dejaste de hacer en el día. Las pausas hacen el camino más fácil y ésta es una de ellas. Por eso ríe como hiena llena (o como marrano). Pero no tanto porque se te saldrá el pichí. Aristóteles 384-322 a.C.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home